1/4/12

Sin ti, ahora, no soy nada

Conocerte ha supuesto revivir, dejar de errar por desiertos poblados de sentimientos vacuos  y lanzarme a un inmenso mar de amor. Quiero ahogarme en ti. Acariciarte cada noche la espalda hasta que te quedes dormida en la placidez. Quiero contemplarte mientras duermes y  recoger cada uno de los gemidos que el sueño deja escapar. Quiero conocer tus despertares, observando cómo el rayo de luz a través de la persiana juega con tu cara y cómo abres esos azules ojos que me tienen tan extasiada y me miras, y sonríes, y me besas con los labios calientes perfilados todavía por la noche. Quiero conocer hasta el último de tus suspiros, ese aliento exhalado que recogerán mis labios anhelantes de ti. Quiero prepararte el desayuno mientras miras adormecida a un punto fijo sobre la mesa y mientras se hace el café, quiero enredarme en tu pelo aún somnoliento y besarte el cuello por detrás. Quiero desayunar contigo y fregar los platos juntas, jugar con las manos mojadas y acabar revueltas en el sofá. Quiero perder el tiempo contigo, que pasen las horas perdida en tu mirada, en tu cuerpo. Quiero intuir tus pensamientos y compartir contigo tus deseos. Quiero, el resto de mi vida, estar a tu lado y si no puede ser, por lo que sea, lo único que quiero es quererte, aunque sea desde mi propio exilio.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bonito saber expresar así los sentimientos.
Precioso texto.

farala dijo...

eso se llama estar enamorada hasta las trancas!!

y qué bonito que se lo digas!

Blau dijo...

Dintel, que grande eres! que bien escribes! que te deben de querer mucho.

Besos

Blau dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Es precioso, sin lugar a dudas.

Pero permíteme decir, que sin nadie si que somos alguien. Solo es mi humilde opinión, que tras algunas experiencias me ha enseñado la vida.

Uy, que trascendental estoy de buena mañana... xD

candela dijo...

Precioso o lo siguiente!

Besos

ISA dijo...

Soy muy práctica y procuro no depender de ninguna persona emocionalmente. Las únicas que pueden hacerme daño son mis hijos, pero esto es otra cosa.
Por lo demás quiero y soy querida, pero ante todo a quién más quiero, después de mis hijos y S., soy yo misma.
Es una coraza como otra cualquiera y un buen método de supervivencia física y emocional.

spark dijo...

Estoy con Farala. Y punto.

:)