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18/11/19

Los ojos amarillos de los cocodrilos

Hace mucho tiempo me compré un libro que me recomendó un librero: Los ojos amarillos de los cocodrilos. Como me estaba leyendo otro libro y cuando lo acabara tenía otro en la lista, lo dejé. Tardaron mucho en devolvérmelo, pues la persona a la que se lo había dejado, en cuanto lo acabó, se lo dejó a una amiga. Yo no entiendo como la gente hace esto sin consultárselo a la dueña, que en este caso era yo. El caso es que cuando me lo devolvieron estaba absolutamente leído, sus páginas lo acusaban. El libro parecía viejo, con las páginas engrosadas de tanto pasarlas y los cantos del lomo descoloridos por el roce de haberlo llevado dentro del bolso, por lo que nunca encontré el momento de que me apeteciera leerlo.

Pues ayer, vi la película en Netflix. Pensé que no me gustaría y me encantó. La hija de Gerard Depardieu, Julie, me ha encantado. Llegué a empatizar tanto con ella, que sentía todo lo que le estaba pasando en mi interior y en mi piel.

Debo confesar, y para esto el post, que de nuevo se me ha despertado el gusanillo de la escritura. Quizá deba analizarme bien y afrontar que soy una vaga y por eso me es imposible llegar a acabar nada de lo que empiezo a escribir. Porque de proyectos tengo tres, todos a medias. Quizá me de miedo descubrir que soy incapaz de escribirlos y por eso no lo hago y así me creo que no los concluyo porque no quiero. No sé. Soy muy complicada.

Pero plantarme aquí y escribir cada día, a la hora que sea, no me cuesta nada. Me siento delante del teclado, pienso un momento y las palabras fluyen en seguida por mis dedos y las tecleo a una velocidad atómica, para no olvidarme nada de lo que quiero escribir.

(Suspiro) Todo es fácil en esta vida, lo tengo claro, solo se debe tener tesón y capacidad de esfuerzo.

Ahora que lo pienso, este fin de semana he visto películas de escritoras. No había caído en ello.

11/11/19

Astrid Lindgren


Ayer vi una peli que iba sobre la vida de Astrid Lindgren, “Joven Astrid”. Para todas aquellas que no lo sepan es a autora de Pippi Langstrump (no sé de dónde sacar el simbolillo que va sobre la “a” del apellido). Cuando yo era pequeña, los domingos después del telediario, daban series infantiles. Recuerdo que durante mucho tiempo fue la de Pippi.

Mi padre se ponía nervioso porque decía que era una tontería de serie que no iba a aportarnos nada de aprendizaje. Pero yo, la adoraba. La libertad que tenía la protagonista, que vagaba sola por el mundo, acompañada de un mono y un caballo a topos, era la sensación que necesitaba yo. Absolutamente embriagada por los libros de “Los cinco” y “Los tres investigadores”, Pippi, para mí fue, el descubrimento de que podía hacer todo aquello que me propusiera, aunque no tuviera ni un maletín lleno de monedas de oro, ni la descomunal fuerza que tenía ella.

Pues la película de ayer, volviendo al tema, me dejó chafada. No sabía (nunca me había interesado nada de esta autora), que hubiera tenido una vida tan difícil. He leído por aquí, que precisamente, sus difíciles experiencias fueron la que la acabaron de convertir en la excelente escritora que fue, “llegando así a comprender el alma de un niño”.

A mí me ha gustado. No puedo decir más.

10/9/19

Lo llevo dentro


Un día gris. Esta vez ha llegado septiembre y ha traído chubascos y lluvias; hasta un par de tornados. Por suerte y por extraño que parezca, aún no me ha pillado ninguno en la calle, de chaparrón, me refiero (aún no tengo síndrome de Doroty).

Ayer me avisaron: “A partir de las ocho de la tarde llueve” y eso hicimos, nos retiramos cada una a su morada. Y así, pude llevar a cabo mi acostumbrado, “buenas noches, sol”. En uno de los cómics que leí hace un tiempo, salía: dos personas tristes que desde el balcón despedían cada tarde noche al sol. Yo que me sentía así, la soledad a veces puede llegar a ser muy dura, tomé la costumbre de sentarme en mi pequeño balcón y esperar a que el sol desapareciera del trocito de cielo que me toca, deseándole cada final de jornada, buenas noches. Continúo haciéndolo cada vez que coincido en casa a esa hora.

 Llovió mucho más tarde, pero ni le presté atención. Estaba viendo los últimos capítulos de la temporada 7 de Orange is the new black. Me llevé una sorpresa al descubrir que en los tres últimos capítulos de la temporada empezaban a cerrar historias. Eso quería decir que se acababa la serie. Y así ha sido.
A la una y cuarenta y algo de la madrugada veía el último capítulo de la serie. Una vez en la cama, dispuesta a dormir, no pude. En mi cabeza daban vueltas todas esas mujeres y sus historias. Algunas acaban bien y algunas acaban mal y muchas, cuya situación podría decirse que no acaba bien, nos proporcionan un final aceptable y sonriente. La historia de la protagonista, Piper, una historia de amor donde las haya, ha calado bien fuerte dentro de mí: ese tipo de amor que supera todas las dificultades es el que quiero vivir yo.  Esto lo he descubierto esta mañana, cuando me he despertado y lo primero que he pensado ha sido en ellas.

Ahora vuelvo a estar huérfana de serie. Llevo el vacío que deja el finalizar una que te ha llenado y aportado un millón de ideas y sensaciones nuevas. Una serie con la que has reído, llorado y te has enfadado. Soy consciente de que no es una gran serie, y sé perfectamente por qué me gusta: es la historia de mujeres, me encantan las novelas, películas y series de personajes femeninos y me hace replantear mi propia vida.

Así que no me queda más que decir: “Buenas noches, Piper y Alex”.

15/8/19

Finding Vivian Maier



Hace tiempo, visité una exposición de fotografía de Vivian Maier. Me apasionó: una mujer que se había pasado la vida haciendo fotografía y que murió sin haber revelado la mayoría de sus carretes. Alguien que estaba escribiendo un libro de historia y quería tener fotografías antiguas, compró en una subasta sus negativos y carretes por valor de 380 dólares. Cuál fue su sorpresa al descubrir el contenido de estos: unas excelentes fotografías que mostraban lo cotidiano de la época.  Se han vendido fotos por valor de 6000 euros cada una.

De la exposición salí sabiendo algunas cosas más de ella, que no voy a revelar, pero sí os puedo direccionar a un documental de hora y veinte minutos que podéis encontrar en internet donde se explica extensamente quién era esta mujer y la historia del hallazgo.

Visité la exposición con la piel de gallina, solo ver la primera fotografía entré en estado Síndrome de Stendhal y me mareé ante tanta belleza. Ahora, acabo de ver el documental que indica el título de este post y de nuevo he revivido la sensación de aquella visita.

Os lo recomiendo, sin lugar a dudas, y si tenéis ocasión de ver una exposición en directo, no lo dudéis, id y disfrutadla.

21/1/18

Rita

Me la recomendó una amiga, me dijo que me podría gustar. Es una serie danesa sobre una profesora “irreverente y políticamente incorrecta”. Me vi de golpe las tres primeras temporadas. Me gustaron mucho. Pensé mucho en la psicología del personaje, sus acciones, sus miradas, su magnetismo. Porque todo lo decadente posee un magnetismo que me atrae.

Ahora he visto la cuarta temporada y me ha gustado muchísimo más que las otras por el juego temporal. Además de que entiendes mucho más al personaje.
Me alucina el hecho de que haya gente que viva dentro de un silencioso dolor, aunque no sea constantemente. A veces, me da la sensación que es como estoy viviendo ahora. Con abnegación y sin ganas de vivir. Sería más precisa si hablara de sobrevivir.

Ese silencioso dolor que se lleva clavado en los huesos y que es el reuma del alma. Decadencia al más estilo Brönté.

19/1/18

El gran showman

Sé que hay muchas críticas que no la dejan demasiado bien. Pero a mí me da igual. Me ha gustado muchísimo, a pesar de reconocer que la historia es simple y poco realista como biografía (edulcorada). Pero a mí me da igual. Qué las coreografías las consideren reiterativas, puede. Pero a mí me da igual, es una parte de las que más me ha gustado. Las canciones dicen que son de letra repetitiva y poca chicha. Pero a mí me da igual.

Podría seguir, pero no vale la pena. Me ha gustado. He salido con unas ganas locas de bailar por encima de los bancos y de saber cantar y de actuar en un musical, o dirigir uno parecido. Me lo he pasado genial viéndola. Una parte que me ha encantado es cómo el director empalmaba una escena con otra.  También me ha gustado cómo nos muestra el paso del tiempo. Su inicio in media res. Creo que me voy a pasar todo el día cantando y bailando.

No os voy a engañar, no soy nada docta cinematográficamente hablando, pero sí que soy muy docta en saber sí una cosa me gusta o no y esta peli me ha encantado. Esperaré que salga en DVD para comprarla y añadirla a mi pequeña colección de musicales.

Que levante el blog a quién le gusten los musicales.

13/1/18

Loving Vincent


El jueves, de sorpresa, me invitaron a ver el preestreno de la película Loving Vincent. Fui sin saber nada sobre ella porque me gusta dejarme sorprender y si quiero y lo encuentro necesario, cuando ya la he visto, busco la información que me apetece.

Qué maravilla de película. Es de dibujos. Miento, es de pinturas. En realidad, no sé para qué escribo este post ya que no puedo comentar nada de ella sin hacer spoiler.

Van Gogh siempre ha sido un pintor que, me supongo por sus cuadros “poco realistas”, me ha apasionado. Cuando era una niña, me sentaba en el sofá del comedor de casa con una colección de libros que se llamaba “La pinacoteca”, o algo así, y uno de los tomos que más miraba era el dedicado a Van Gogh. Lo miraba y remiraba y me leía y releía el texto, los pies de fotos y creo que hasta el ISBN, para saber el año que se había editado, cuántas veces se había reeditado, etc.

Cuando me metí de lleno en el mundo de la escritura, alguien me dejó “Cartas a Theo”. Si interesa se encuentra en pdf, en google. Me gustó mucho leerlas. Me encantaba pensar que era alguien cercano a ellos. También he visto la película sobre él y me he leído un cómic. Siempre he disfrutado mucho todo lo que tiene que ver con él. Si existiera una máquina del tiempo, me gustaría viajar para conocerlo. Y sobre todo, para ver cómo pintaba (800 cuadros en 8 años).

Pues nada, no os la perdáis. La he encontrado una maravilla. 

8/2/17

Receso

Por exigencias de guion sanitario, he pasado unos días enclaustrada en casa y con pocas ganas de desarrollar tareas de alto nivel energético (véase más allá de calentar algo en el microondas). ¡Y mira tú por dónde, que me he inyectado en vena la serie de Darwron Abbey!

Trata de la vida de una familia aristocrática y sus sirvientes (desde el mayordomo pasando por los lacayos y las doncellas hasta la moza de cocina) a finales de la época eduardiana.  

He disfrutado lo indecible, con los personajes, los diálogos, los muebles (he visto una sillas que tenían mis padres), los coches, las referencias históricas y cómo están engarzadas en la narración, los avances médicos. Una de las partes que más me ha interesado es la evolución de la mujer. Desde las primeras manifestaciones para pedir el voto hasta la mujer que dirige empresas y la que posee un cargo público. La historia de la familia, en sí, me ha parecido una excusa para sumergirnos en el mundo de aquellos tiempos.

Mi personaje favorito ha sido el de la Condesa Viuda, interpretado por mi estimada Maggie Smith. Los diálogos que tiene este personaje son mis favoritos.

Bueno, ¿alguien de por aquí la ha visto? Únicalectora, si no lo has hecho aún, hazlo, siempre lo puedes compaginar con el techo.

11/7/14

El violín rojo

Un día, empecé a ver esta película en algún canal de televisión pero no puede acabar de verla, ahora mismo no sé por qué. Me quedé con las ganas de saber cómo continuaba. El ritmo de la película era lento, pero tenía una lírica que me atraía. Sabía que algún día volvería a dar con ella, tal es la variedad de las programaciones. Así ha sido, hoy he visto más o menos de la mitad hasta el final.
La historia me ha parecido fascinante, la vida de dicho violín, que viaja por un sinfín de países durante creo que unos trescientos años. Las diferentes personas que lo han poseído son personajes peculiares y bien pensados. Lo más interesante es el final, cuando se descubre porqué el violín tiene ese tono rojizo. No quiero explicar nada de la película, no me gusta chafar argumentos. Pero me ha impactado lo suficiente como para querer hacer una entrada y no olvidarme de ella. Me encantaría poder tener la inventiva suficiente para crear una trama de este tipo. Después de desayunar, me pongo a ello.

10/11/13

La vida de Adèle

La fui a ver. Había leído comentarios por algunos blogs, me había comentado una compañera de trabajo, sabía que la puesta en escena era una adaptación. Me ha parecido una historia diferente al cómic. Se basa en los mismos personajes, en casi el mismo arranque narrativo y en la reproducción animada de muchas de las azuladas viñetas, pero es otra historia. Se tratan algunos temas de manera igual, como el descubrimiento de una misma, como el cambio de tu entorno, como el primer amor, como el flechazo y la pasión loca, temas sacados todos del cómic, pero es otra historia. Y al ser otra historia casi no he podido ni he querido comparar. Lo único que puedo decir es que llevo su dolor a flor de piel, qué manera de empatizar. Que esos primeros planos fueron un ataque directo, al menos para mí, a mi corazón. Que la imagen de la protagonista, se me ha aparecido una y otra vez durante el día, mientras hacia cosas, porque ha calado más hondo de lo que me pienso. Que los sentimientos que nos muestra el director, son sentimientos que conozco muy bien y que por mucho que pasen los años, no se podrán olvidar. No pude evitar hacer analogías con mi propia vida. Por otro lado, qué gusto este tipo de films en los que me puedo identificar perfectamente, a nivel personal y sobretodo sexual con la protagonista.

Comparto la opinión de que hay muchas escenas en las que se recrea demasiado y una vez aportada la información “a otra cosa, mariposa”. Y que no es lo mismo ver escenas de sexo que duran tanto rato en un cine con más de cien personas que en casa en la intimidad donde te puedes permitir recrearte en ellas y excitarte. En el cine, a los pocos minutos de dichas escenas, empezó a aparecer un sentimiento de hilaridad, sobre todo con los dichosos cachetes.

La interpretación me pareció excepcional, sobre todo de la protagonista que era la que llevaba toda la carga informativa.

9/12/08

Papikra

Sigo inmersa en el argumento de la película de animación. Satoshi Kon presentó la película en el festival de Sitges, según me ha informado mi mentor en este tipo de cosas. La verdad es que me ha gustado muchísimo. Sobre todo el juego que trae entre el mundo de los sueños y la realidad. Nunca se sabe qué es qué, o quién es quién, porque, como he leído por ahí, Satoshi juega con ello. La fantasía está llena de realidad y la realidad llena de fantasía y te pierdes por ambos mundos, eso sí, siempre de la mano de su director, que en realidad es quien te organiza este viaje introspectivo a través de la mente de los personajes.

Nada que ver con Paprika (Los burdeles de Paprika) del director Tinto Brass, una de las mejores películas de cine erótico.

7/12/08

Dog

Este puente he decidido dedicarlo a ver mil cosas que tengo atrasadas, a leer, a escribir, a… bueno, a no salir de casa. Estoy harta de tener que salir cada día de ella y he decidido que me tomaba tres días de clausura.

Hace ya unas semanas, mi proveedor de cómics me apareció con un DVD y me dijo: son pelis de animación, las tienes que ver. Y eso es lo que he empezado a hacer hoy.

Dog es un corto animado por Suzie Templeton. A pesar de su corta duración es capaz de mostrarnos unos personajes profundos y una dura historia. El tiempo y las elipsis juegan un papel importante.

Impactante final.