21/7/26

Maestra en el arte de la chanza

Paladina soy de la cuchufleta, princesa de la befa, jefa de la chacota, ministra de la guasa, zaharina de la brejeta (en su primera acepción). 

Todos los títulos para  aquella que es docta en recrear el ánimo con cualquier hecho burlesco para bien ejercitar el ingenio. Eso sí, evito la decadencia de mi persona: no caigo en chistes fáciles, insultos no metafóricos ni explicaciones grotescas, ya que no soy de gustos arrabaleros.

Si fuera juglar, debería haber adquirido una buena personalidad mimética. ¿Qué causa más risa que hacerte pasar por alguien? Crear esa efervescencia simbiótica entre el que produce la befa y el ridiculizado.

Pero no soy juglara, ni monologuista, ni payaso. Soy yo, riéndome de mí misma para poder aceptarme tal como soy. ¿Qué hay más sano que eso?

Soy mi propia hibridación, porque reírse de una misma es la mejor manera de esconderse de la gente… nunca llegan a conocerte, se pierden intentando descubrir si lo que has dicho es verdad o no. Solo puede dilucidar que sigo viva y corrosiva.


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