4/8/09

Fairy Platinum, qué felicidad y qué gozada

Un gran anuncio, sí, señoras y señores, grande como ninguno. Este que acabo de ver consiste en un niño que tiene un patinete y de usarlo le queda todo sucio, elemental. Supongo que es la hora de comer, está sentado en la mesa pensando en su patinete, sucio y sin saber cómo limpiarlo, tiene la cabeza apoya sobre una mano y el codo en la mesa. El niño está ceñudo, por no decir enfadado, callado, taciturno. La madre saca de la mesa una bandeja con todo de grasa atomatada reseca mientras le revuelve los cabellos cariñosamente y se va al lavavajillas y la pone ahí, mientas añade el famoso Fairy. Lo siguiente que se ve es la madre abriendo el electrodoméstico y observando la hermosa brillantez de la bandeja de cristal que no contiene, por los brillos que se han ampliado amablemente para el público, ni un ápice de grasa. Entonces el niño sonríe, ha tenido una idea (sin necesidad de rascarse la nariz como mi estimado Vicky) y la siguiente imagen es el púber intentando poner el patinete dentro del lavavajillas. ¿Precioso y ocurrente, verdad?

Lo que me lleva reconcomiendo desde el primer día es que la madre ve al hijo triste, callado, enfadado y en ningún momento le pregunta qué le pasa, se la ve totalmente sonriente durante todo el anuncio (¡cómo no!, tiene a su maravilloso Fairy Platinum), y, para recochineo, le revuelve el cabello porque ella es feliz. Genial la comunicación. Si la madre hubiera hablado con el hijo y supiera qué le pasaba, tendría un qué, pero en ningún momento se nos muestra que la madre sepa qué le pasa a su hijo. En cambio, se ve a mil leguas, que al niño le pasa algo y en ningún momento la madre pierde la sonrisa ni se preocupa por lo que le pasa. ¿Es que como mutación génica ya llevamos esta falta de comunicación en los genes que hasta vemos normal este anuncio?

Un gran anuncio, sí, señoras y señores, grande, sobre todo, por su realidad.

18 comentarios:

Blau dijo...

Dintel, pensar que acaban de ponerlo en mi Tv y ni me di cuenta, eso debe ser que yo no soy target de ese anuncio, claaaaroooo, debe ser eso, si no cocino, tampoco lavo jajaja

Un besito

la cocina de frabisa dijo...

No lo ví, pero estaré atenta.

La verdad es que resulta penoso e incluso me produce pelín de asco.

Así nos va, así vemos lo que vemos, aunque claro, con el Fairy Platinum, según que todo se ve de otro color.

Aunque yo, por fastidiar y por memos, me compraré cualquier marca blanca.

un beso

Ico dijo...

Si la verdad, los estereotipos son patéticos, pero y ¿ el grado de inteligencia del niño?

cris dijo...

Pues yo me he quedado conque el Fairy Platinum limpia que te cagas... lo subliminal no lo pillo ni con 6 cervezas ajajajajajaj

María dijo...

Yo creo que el anuncio está bien hecho... resalta el producto, que es lo que al publicista le importa...

Candela dijo...

Qué buena observación. No me extrañaría que fuera fiel reflejo de lo cotidiano y lo generalizado.

Anca Balaj dijo...

Escalofriante, qué gran observadora eres!

Lucía dijo...

Además, vale que el patinete no cabe en el lavavajillas, pero ¿tanto le cuesta a la madre hacer feliz al crío limpiándolo en la bañera o con un cubo? ¡Vamos hombre!

migrante dijo...

Lamentablemente los anuncios muestran la realidad de un gran número de personas, como el de los adolescentes que van a ver a su abuela solo porque tiene un enorme plasma (refresco sin burbujas), o que los productos de limpieza siempre lo relacionan con la mujer ama de casa.
En fin, los mensajes que se envían por ese medio y por las noticias que destacan los distintos canales muestran como está la sociedad.
Bso.
(ah!, y para mí faltó agregar que cuando la madre vé que el niño trata de meter la patineta en el lavavajilla solo lo mira con la misma sonrisa que tuvo en todo el anuncio, sin atinar a ayudarlo dándole una alternativa como podría ser usar detergente pero con un cubo y manguera en el jardín).

Pena Mexicana dijo...

pues... dudo que haya algún anuncio que pase la "prueba del algodón", todos tienen algo por allí. En cualquier caso hoy tengo el sentido del humor tan "mexicanizado" que ganas me dan de ponerme el fairy en vena a ver si así me surge la sonrisita dopada de la madre. por cierto, no conozco ninguna ama de casa de tiempo completo o parcial tan alienada...

Tanais dijo...

Se de que anuncio hablas, no me había parado a pensar en lo que cuentas en tu post. Desgraciadamente es así, la falta de comunicación...

Mármara dijo...

Más que plasmar un problema de comunicación, lo que yo veo es el enésimo ejemplo de cómo la publicidad, al servicio de la visión heterocentrista de la sociedad, vuelve a estigmatizar a una mujer, en este caso a una madre.
No te digo hasta dónde estoy del tema porque me late que te haces una idea.

Irreverens dijo...

No me hables de anuncios, no me hables...
:(

Por mí que empecé a odiar a los publicistas el día en que oí preguntar aquel "¿A qué huelen las nubes?"...

¡Grrrrrrrr!

baldufa c'est moi dijo...

Quien sabe igual el objetivo del anuncio es que los niños se sientan identificados con el producto y sean ellos quienes lo recomienden a sus padres . Me los imagino en el super gritando : “mama mama este el que sale en la TV y que limpia hasta patinetes ! “

AdR dijo...

No lo he visto pero, tal y como lo cuentas, la publicidad de hoy en día se salta a la torera la realidad y la sencillez que tenía en los 80

Besitos

Lena de mar dijo...

Estoy de acuerdo con Pena Mexicana y con Mármara. Seguimos con los estereotipos sexistas y, para más inri, deshumanizándonos!!!

Abracitos salinos

Anónimo dijo...

Lo sutil es: ¿El anuncio refleja una realidad o hacemos realidad el anuncio?... El cuarto poder toma la delantera señoras. Da miedo por lo irreversible.

devuelving.blogspot.com dijo...

Hola.
Me di con este blog por que estaba escribiendo en el mio sobre el producto de fairy y su precio en tienda online.

Saludos.