06/03/12
Confesión de una yeday
Batido por
dintel
en
20:59
3
portazos
Solo entiendo de infinitos
Te busqué en la vida y no estabas. Te busqué en lo efímero del sueño. Te busqué en los rincones de mi boca y en el palpitar de mis caricias. Y buscando y buscando, caminé hacia donde todo tiende. Ahí dónde el número se hace luz y el deseo se encuentra contigo.
Batido por
dintel
en
07:44
2
portazos
05/03/12
La ducha
Necesitaba no perder tu caricia, la sensación de tu piel
contra la mía, que tu olor pintara mi cuerpo, que el deseo latiera en mis
infiernos. Necesitaba abandonarme en tus
brazos, que apresaras mi boca en tu boca, notar el sabor de tus besos y latir
al compas de tu aliento. Necesitaba que me hicieras tuya, que me excitaras
hasta la locura, perderme la noche en tu sexo y mirarte a los ojos en silencio,
desde dentro.
Tanto lo necesitaba que bajo la ducha dejé que el agua
fuera tu mano, la conduje por lugares prohibidos que solo para ti guardo. Y
mientras caía ligera y caliente por la nuca, me ayudaba yo con mi mano,
disfrutando, poco a poco, de ti en tu ausencia, con los ojos cerrados y los
labios apretados, deseando ese beso, que todavía, ahora, no me has entregado.
Batido por
dintel
en
18:42
5
portazos
Daga
Nunca supe quien había detrás de mis palabras, escondite
perfecto entre la voz y el silencio, donde guardar las miserias que el mundo ha
tenido a bien otorgarme. Recuerdo que una vez luché por alguien y como perro
apaleado lamí mis heridas en la cuneta de cualquier camino, durante muchas
noches, durante muchos días. El dolor protege de todo, diluye los deseos y los
convierte en una masa de costumbre que te acompaña en cada acto, no quiero ni
pensar que eso es a lo que llaman vivir. Sentada junto a una vela pacto con la
noche; las sombras huyen de los cuerpos cuando suena el crudo pensamiento. No
soy nadie, no soy nada, un cúmulo de toscos fantasmas huraños por recordar que
nunca he sido amada. Y en húmeda pared de la noche, la sombra enflaquecida de
mi autoestima tiembla extenuada bajo la luz de tu vela hasta que la muerte me
venga a buscar al alba. Me encontrará sangrando, despierta, con tu nombre
clavado en el alma.
Batido por
dintel
en
05:41
1 portazos
04/03/12
Phoenicoperus
Batido por
dintel
en
09:44
0
portazos
03/03/12
Tu mano
Tu mano, atrevida, atraviesa mi espacio vital para coger la mía, que se pega contra la tuya al contacto de la calidez de tu palma, como si toda la vida hubiera estado esperando este instante. Cambia la respiración en nuestros cuerpos. Noto, mis dedos entre tus dedos, el temblor de conocer la fragilidad del gesto y de no querer que se rompa el momento. Te siento tan dentro.
Batido por
dintel
en
14:05
3
portazos
01/03/12
29/02/12
Hay cosas que no quiero olvidar
Una canción
Batido por
dintel
en
17:36
2
portazos
Siempre nos queda el espejo
Cuando la vida no es como queremos, que ocurre la mayoría de
veces, y nuestras ilusiones, se ven troncadas por opiniones ajenas, solo se
puede hacer una cosa: plantarse delante de un espejo y mirarse directamente a
los ojos. Ahí podrás comprobar que sigues siendo dueña de tu vida. Tan solo
tendrás que contemplar tu imagen y buscarte la sonrisa, verás cómo sonreirás, no lo dudes. Deja que
las rabias y las impotencias se disipen, sabrás, observándote, que estás por
encima de todo. Busca la calma en ti misma, que existe, y descubrirás que no
pasa nada. Todo es fácil si se comprende, y las armas de la comprensión llevas
tiempo afilándolas. No te sientas presionada, si no eres tú la que buscas la
presión; sigue con tus tiempos, tus espacios, tus ritmos. No permitas que tu
mano tiemble si no es para acariciar lo efímero, o lo muy querido, todo aquello
que con el mero tacto se marchitaría. Búscate a ti y te encontrarás, sentada en
la cumbre del saber emocional, en la cima de la seguridad, en la cúspide de la
tranquilidad, en el máximo apogeo de tu persona. Naciste sabia. Y si miras
bien, desde la serenidad, advertirás que no te hallas sola.
Haz caso del famoso dicho dinteliano:
Batido por
dintel
en
03:01
1 portazos
27/02/12
Morir de amor
Que dulce tortura desearte. Mirarte e intentar controlar ese
fuego interno que me activa las entrañas, esa quemazón a flor de piel que sólo
necesita el resorte de una caricia para saltar y hacerme saltar. Control,
eterno control, no es el momento. Querer besarte y vivir retardando el deseo
para aumentar así el placer en el instante del beso. Mirarte, escrutarte, penetrarte
a través de la mirada; imagino una y otra vez cómo mis labios rozan los tuyos
sin atreverse a buscar mi lengua la tuya. Recreo la situación hasta que llego a
tal estado de excitación que me lanzo sobre ti y con un beso te conduzco hasta
la cama. Ahí, nuestros cuerpos desnudos se enroscan buscando el mismo espacio,
mis ojos se cierran para dar rienda suelta a mis otros sentidos. Las sensaciones
se acrecientan hasta que caricias, besos y sexo culminan en orgasmo para
hacerme morir de amor.
Batido por
dintel
en
19:52
5
portazos
26/02/12
¿Conformarse?
No, no me conformo. Nunca me he conformado y no voy a
empezar ahora. Si lo hubiera hecho no habría vivido exactamente la
vida que quiero, la que he vivido. Hubiera tenido menos problemas, eso seguro,
pero estaría muerta, peor que muerta, zombi. Zombi como está la mayoría de
personas que se limitan a transcurrir por la ella sin exprimirla. Mientras que yo me la
bebo a sorbos; a grandes sorbos cuando necesito adrenalina y a pequeños y
sabrosos cuando necesito intimidad, ya sabes que no entiendo de puntos medios.
No te voy a negar que cuando te rebelas y luchas por seguir
tu camino, contra corriente, contra el gentío, pierdes más que ganas, pero
cuando ganas, es tu triunfo, es tu momento de gloria y el sabor que obtienes te
sirve impulso para seguir no conformándote con nada. ¿Crees que si me hubiera
conformado nos habríamos conocido?
Batido por
dintel
en
12:01
2
portazos
25/02/12
Con mal cuerpo
¡Qué miedo!
He despertado entre sudores y espasmos, soñando que me
habías sustituido. La sábana estaba mojada por el miedo al ver en tus ojos cómo
se tornaba burda mi imagen. Tu deseo naufragado en mi almohada y el mío,
eterno, palpitando con dolor.
Me he levantado como si el calor del lecho quemara y me he
venido a lo frío de otra habitación. Enciendo una vela para ver mis fantasmas
titilando en la pared. No quiero mirarme al espejo, escondida tras esta mecha
ardiendo busco en mi piel el reflejo de lo que realmente soy para ti. Quiero
que se diluya el sueño que tras las pupilas constata que me muero si me dejas,
si abandonas, si te largas, si me niegas tu infinito, si me esquivas la
palabra. Solo quedaran mis vacíos escritos en torpes líneas mal puntuadas.
Batido por
dintel
en
02:10
3
portazos
24/02/12
Soy feliz
Te he estado buscando siempre, ¿dónde estabas escondida?
Batido por
dintel
en
20:11
3
portazos
23/02/12
Tengo un secreto
¿Qué os puedo explicar? Ha llegado de puntillas a mi corazón
y ahí se ha instalado. Sin nada premeditado, ni tan siquiera hablado. Ha
sucedido sin más, porque era algo que debía suceder. Me pregunto si el destino me
tenía guardada esta grata sorpresa. Se ha acercado con paso firme pero
caminando con lentitud para que no me asuste, mis interiores son huidizos en lo
que a caricias se refiere. Me gusta porque calla más que habla y mira, mira
mucho. Todo lo analiza, disfruto al descubrir cómo le pasa el pensamiento por
detrás de la mirada. No apartaría mis ojos de los suyos, me quedo hipnotizada. Nos
conocemos porque nos intuimos y nos intuimos porque nuestras almas comparten el
mismo espacio. Si habla, callo y la miro, mientras me afloran todos los cariños.
Si hablo, me escucha sin perder detalle, escrutando cada una de mis palabras
para no dejar de hallarme. Es una inyección de vida, de energía, me da ganas de
comerme el mundo, de perdonar y ser buena, generosa y amable. Saca de mí todas
esas virtudes que no poseo y lima mis defectos hasta casi hacerlos
transparentes. ¿Cómo os lo puedo explicar si no lo habéis vivido?
Batido por
dintel
en
20:17
5
portazos
Voy a tratar de olvidarte
Empiezo a ser sombra y silencio, niebla extraña, quizá humo,
que busca el rito de un cuerpo en el
deseo. Música que suena de asumir el riesgo iniciando un compás de miradas. Soy
una pieza que has movido al azar, urgente de desvelos y tiempos infinitos a tu
lado. En tu tablero, lucha eterna para que mi cuerpo se aprenda tu nombre. Mírame
desde tu claridad y entiende mi codicia gozosa de ser viable en ese campo de
batalla que es el amor, en cada uno de los escaques de tu vida. Evito mirarte
directamente a los ojos, espejo que me refleja desnuda y sin sombra.
No quiero esperar a tenerte en el infinito, en mi memoria,
pues el anhelo se habrá convertido en muerte, prefiero, mejor, suicidar el
corazón a la intemperie y confesarte mi amor, y darme la vuelta, y marcharme y
consumirme entre sábanas y estas teclas. Y a pesar de que voy a tratar de
olvidarte, se qué mi mente podrá con ello, aunque mi cuerpo, con tu nombre
grabado a fuego, sabrá que nunca te ha tenido y necesite empezar a buscarte de
nuevo.
Batido por
dintel
en
05:03
3
portazos
22/02/12
Vomitando
En mi corazón, solo dos: mi amor y tú. No me falléis, por favor.
Batido por
dintel
en
19:23
5
portazos
21/02/12
Búscame
Búscame entre la gente, soy la que te miro con intensidad.
Búscame en tu cama, soy la que te ha calentado las sábanas con mi aroma para
que te acaricie mientras duermes. Búscame en tu plato, seré el aliño que hará
que tu vida tenga buen sabor. Búscame entre la inquietud, ahí estará mi mano
para darte seguridad. Búscame en tus lágrimas, las sorberé con mis labios y con
ellas tu tristeza. Búscame en tu alegría, me encontrarás al lado dejándote ser.
Búscame, y el día que no quieras buscarme, caminaré en silencio por tu sombra,
guardándote la espalda.
Batido por
dintel
en
19:39
4
portazos
Morir
No puedo ser yo. Este no es mi rostro, ni mis manos. Ni mi voz,
que aún sonaba enferma; ésta traspasa el alma y se clava directamente en el
corazón de las tinieblas. No es este mi cuerpo, que camina decisivo dando la
espalda al alba. Ni esta mi cabeza, degollada, de la cual ya no borbota sangre. Pero
sin embargo esta es mi mente, sorprendida, pero clara, que se deja hacer y ofrece
sus labios, sin lucha, para que sea expirada el alma. El barquero, recoge una enganchosa
amalgama negruzca y la pone dentro de un saco; ilusiones y deseos muertos que
nunca llegarán a puerto alguno. La imagen, mi imagen desaparece dentro del
interior del espejo, tal como hace el día dentro de la noche y la vida dentro
de la muerte. ¿Es esto realmente morir?
Batido por
dintel
en
05:28
1 portazos
20/02/12
Esperando la locura
Quizá los árboles se den cuenta, quizá el silencio me lo
oiga gritar, quizá eso sí sea una condena, quizá, algún día, podrá el dolor cicatrizar.
Permíteme hoy hablar,
de las caricias que mueren en las manos y que nunca tu piel
podrán rozar, de los deseos despeñados
en barrancos a fuerza de aplacarlos una vez, y otra, y otra más. Del amor mal
considerado, del tiempo perdido en sollozar, de miradas guardadas con candados
evitando el corazón enseñar. Del tiempo, ladrón, que robó nuestros momentos, sin
tan siquiera preguntar, si por el amor vivido a destiempo valía la pena luchar.
De tu silencio y de mis lamentos, de la ilusión de esperar ese anhelado milagro sabiendo que nunca ocurrirá.
Permíteme hoy hablar, mientras me fumo la vida, en esta mesa
vacía, con velas y bien servida, esperando a que la locura se digne a venir a
cenar.
Batido por
dintel
en
09:27
4
portazos
19/02/12
Algún día...
Me he levantado suicida. Cuando he llegado a la estación mi
tren estaba anunciado como de inminente
salida. Ya había descargado a los pasajeros que bajaban en esa estación y yo estaba tickando, esperando la eternidad
que la máquina necesita hacer ruiditos para devolverme la tarjeta multiviajes.
Me faltaba bajar la escalera no mecánica que tenía acceso a los andenes. La
megafonía no paraba de repetir que el tren estacionado en vía ocho estaba a
punto de salir. Así que aceleré el paso, más de lo acelerado que lo acostumbro
a tener y cuando me disponía a bajar el primer escalón me encontré con una
marea humana que subía ocupando cualquier espacio libre, tal como la materia
gaseosa ocupa cualquier volumen. Sin pensar, cogí carrerilla y salté cuál
gacela sin saber demasiado bien donde iba a caer. Eso sí, por la derecha, iba
por la derecha de la escalera, que no vale la pena perder el civismo.
Y allí me hallaba yo, cual skiner en medio de un fragoroso
concierto, volando por los aires sin
saber en qué momento me iba a dar el trompazo. La cara de la gente no tenía desperdicio,
y la mía debía ser de órdago. La sorpresa, fue descubrir que la gente,
siguiendo las leyes de los Gases Nobles, se apretaba más contra el grupo
dejándome acceso.
Ahí estaba yo, trotando escaleras abajo totalmente
concentrada en poner el pie bien apoyado en el escalón para seguidamente impulsarme,
así, sucesivamente hasta llegar abajo. Creo que los saltaba de cuatro en cuatro
o de cinco en cinco. El caso es que no he perdido el tren, ante la sorpresa de
los pasajeros que han visto cómo se plantaba en medio del vagón con un salto
desde el andén, así, como por arte de magia, Superdintel, que acababa de hacer
un descubrimiento: su menisco.
Batido por
dintel
en
23:45
0
portazos
Dintel, único animal que tropieza siempre con la misma piedra
Sé que no se irá, pero de alguna manera me hace sentir
mejor. Los días en que la vida duele tanto y la decepción cubre el cuerpo como
de si una segunda piel se tratase, la mejor manera de sobrevivir es debajo de
una ducha. Así que, sin más, me he desnudado dejando la ropa, tal como me iba
despojando de ella, en el suelo, y me he metido bajo la ducha; el agua, más
caliente de lo normal, para que la quemazón sobre la piel duela por encima del
sentimiento. Sin moverme, he dejado que cayera sobre la nuca, sobre el cuello,
sobre la cabeza. Que las gotas resbalaran por la cara y se mezclasen con las
lágrimas. Pretendía, ilusa de mí, que el agua limpiara la dolorosa sensación de
fracaso que me oprimía y me obligaba a respirar con aceleración.
Batido por
dintel
en
00:16
2
portazos
16/02/12
Harta de la vida
Quisiera desaparecer, perderme en el abismo donde no importa
si se está vivo o muerto, donde el eco sordo de tus propios gritos absorbe cualquier
queja y la convierte en suspiro, y expirar y morir.
No más dolor, no más lágrimas, flotar a la deriva hacia
donde la vida quiera llevarme y consumirme contemplando mi propia muerte, con
el único dolor de no volver a ver tus ojos.
Batido por
dintel
en
22:43
2
portazos
15/02/12
Construyamos el poema
Palabras, miradas y gestos, te voy a regalar y a Kronos implorar que el tiempo ralentice y vuelva lenta la velada, sensual. Te acariciaré con mi voz para hacerte olvidar que el alba finiquitará la noche y precipitará su final. Pero, antes, déjame ser sierva de tus antojos, concédeme el placer de reflejarme en tus ojos, y dame ese beso secreto que guardas callado en tus adentros. ¿Qué salvaje naturaleza, quiso impedir nuestro encuentro?
Batido por
dintel
en
20:31
3
portazos
14/02/12
Voto
Intentar buscar palabras más allá del te quiero es una cursi aventura que si no tienes un potente imaginario te hará caer en las manidas metáforas que se quedan a nivel de lectura sin llegar a la emoción.
Déjame estar a tu lado y el tiempo, mi aliado, a mi "te quiero", dotarle sabrá de su significado, amor.
Batido por
dintel
en
19:55
3
portazos
13/02/12
Siempre luce el Sol
Así he empezado el día, triste, nerviosa y a cada paso que
daba más vacía, destrozada por los bombazos de la incertidumbre que crea este
estado. He intentado, en vano, descubrir qué motivo dirigía esta ofensiva
interna de mí contra mí misma y no he hallado ninguno que cuadrara con este despliegue
de tristeza. Y en medio del fragor de mi batalla, me he encontrado con tu
mirada, me ha cubierto con su manto de tranquilidad, qué bien me he sentido
bajo su calor.
Desaparecen inseguridades y angustias, tristezas y miserias,
absurdos dolores y penas cuando me cruzo con tus ojos. ¿Cómo quieres
que no mendigue tu mirada?
Batido por
dintel
en
19:15
3
portazos
12/02/12
Sin parar de buscar
En medio de mis susurros, la vida regresó y el alma, que
había permanecido muerta durante tanto tiempo se iluminó. Bordeó la luz los
objetos de mi pasado y te vi. Estabas ahí. No me eches la culpa de no ver en la
oscuridad, no hiciste nada para ello. Escúchame. Poco a poco vuelvo a caminar, a
charlar y a respirar. Me haces estar alegre, con energía, en un estado de
permanente excitación. Me permites tamizar las incógnitas del pesar, el dolor y
las sombras de otras cosas en simples ecuaciones exponenciales y pasarlas a
palabras. Mis estimadas palabras, aquellas que durante tanto tiempo había
perdido. Ya no paseo entre quejumbres buscando, ahora te miro e intento en tus
claros ojos el deseo de poseerte. Ahora, te cojo entre mis brazos y te beso, te
beso con pasión de enamorada y te acaricio, te acaricio como si no me creyera
que por fin te he encontrado. Tantos días buscándote, ¡oh, mi musa!
Batido por
dintel
en
10:29
4
portazos
10/02/12
Mi día de hoy
Cuando me despierto con el deseo que provoca el amor en una noche de sueños y pensamientos sé que voy a pasar el día en un estado de excitación. Estoy sentada en el tren y es como si mi cuerpo y mi mente se hubieran quedado prendidos de esas cálidas sábanas que recogen y callan el aroma de la verdad. Siento el roce de estas sobre mi desnudo cuerpo mientras imagino que son tus manos, tus caricias que inspeccionan mi cuerpo con ansia de aprendérselo. Y arqueo la espalda para contestar al placer que me provocas. Te noto juguetona por todo mi cuerpo e intento disimular para que ni mis gestos ni mi mirada me acusen de todo lo que me haces sentir. Estoy bien quieta. No quiero perder la sensación. Cierro los ojos para recrearte con más intimidad. Me pierdo en el deseo, me viene tu olor y las sensaciones empiezan a convertirse en físicas. Mi cuerpo ha pasado a un estado incorpóreo donde todo es estremecimiento, exaltación. Te beso con delicadeza y dulzura, no queriendo romper la imagen. Me invade tu sabor. Despacio lo recojo de mis labios y trago saliva para hacerlo mío para siempre. El estómago se me encoge, parece que se le dé la vuelta. El nerviosismo me invade, intento controlar la precipitación. Te noto tan dentro que ya no distingo si eres tú o soy yo, ni si tú me posees a mí o soy yo quien está dentro de ti. Suspiro profundamente para cambiar el aire que hace rato contengo. Abro los ojos despacio, el inconsciente me recuerda donde estoy. Cuando vuelvo en mí me descubro con las piernas apretadas una contra la otra y húmeda, muy húmeda, con todo el calor concentrado en un punto y palpitando tu nombre a ritmo de amor. El deseo continúa. Cierro los ojos y vuelvo a empezar. Qué hermoso bucle mientras espero que me sacies.
Batido por
dintel
en
23:24
2
portazos
08/02/12
El silencio de la amistad
No creo que sea algo que haga ruido, ni tan siquiera en el
momento en que se desarrolla el germen. Germen, ¡qué bonita palabra! Aparece de
forma imperceptible, sin saber muy bien por qué. Supongo que la mano del destino,
jardinera de todos los gérmenes, tiene mucho que ver. Al menos, al principio. Y
ahí está ese recién nato sentimiento, solo en el mundo, desconocedor de cuál es
su objetivo. Pediría alimento a gritos, si pudiera, pero simplemente es capaz
de mirar y esperar a que demos el paso, en un principio inconsciente, para
poder crecer. Crece a la vista de todos, pero el humano, tosco en apercibir
procesos, no para atención en ello.
Batido por
dintel
en
19:40
2
portazos
07/02/12
Vida junto a Charles
200 años más tarde del día del que naciste, me hallo
escribiendo sobre ti. ¿A qué nunca te lo
hubieras imaginado?
Batido por
dintel
en
15:47
4
portazos















