9/2/08

Paseando

Durante mi paseo me he cruzado con un montón de gente que caminaba, en su mayoría, con prisas y con la mirada introvertida. Nadie ha sonreído. Nadie ha sido consciente que se ha cruzado conmigo en su camino. Nadie ha sido consciente de su propio caminar. Me he sorprendido al descubrir que no somos conscientes de nuestro propio caminar.

Una inmensa mayoría se hallaba perdida entre las notas de su mp3, digo “perdida”, pues no creo que en realidad escuchen música, es más, estoy segura que no la escuchan. En realidad la utilizan para evitar el silencio de estar consigo mismos. Porque es duro estar con uno mismo y aceptar los pensamientos que acuden a nosotros y digerirlos. Nadie quiere tiempo para estar consigo mismo.

Desde hace algunos meses tengo mucho tiempo para mis silencios, más del que me gustaría, la verdad. Debo reconocer que estoy a merced de esta soledad que me empuja a pensar y a pensar y a llegar a callejones sin salida, que, por ahora, no parecen ser útiles para nada. Aunque alguna vez me incitan a hacer cosas que en otras circunstancias no haría. Por ejemplo, hoy he sentido unas repentinas ganas de entrar en contacto con todas aquellas personas que lo desearan. He favorecido todos los contactos visuales que me han sido posibles: cuando mi mirada se ha cruzado con la de otra persona, he sonreído con tranquilidad y no la he retirado, la he aguantado hasta el final. He podido comprobar que la gente se queda a su vez sorprendida y descolocada. Lo que daría por saber qué pensamiento se les cruza por la cabeza.

6 comentarios:

Belén dijo...

Bueno, a veces las soledades son así, para escuchar los silencios y aprender a estar sola :)

Besos

Blasfuemia dijo...

Yo sí creo que la gente escucha la música, otra cosa es que eso sea una barrera que aisla de lo que te rodea, o que te distancia.

Aprender a estar con un@ mism@ es una asignatura pendiente para muchas personas.

Fini Calviño dijo...

Muy buena reflexión, pero yo si escucho la música en mi ipod porque también es uno de los momentos mientras camino que me los dedico enteramente para mi... besos

marga dijo...

yo voy escuchando música para no escuchar a la gente... que no sabe hablar, ni de qué hablar, ni a qué volumen hablar en un ánbito público...
me dirás que escuchar a la gente es bueno, yo también digo que sí, que lo hago a menudo los días en que me da la gana ver en qué andan, qué cuentan de sus vidas, en qué lugares comunes caen para opinar, y cómo son manipulados por la prensa...
a veces, sólo a veces, me termino llevando una grata sorpresa.

respecto a la sonrisa, si alguien me sonriera a mí en la calle, desde luego pensaría que no es a mí a quien sonríe, o en su defecto, que esa persona no está bien de la cabeza jajaja

salu2

Hormiga rebelde dijo...

Un gran ejercicio. Yo a veces pruebo y digo: Hola! y todavia se quedan más a cuadros...y sí, un poco zumbadita estoy, ¿o sois los demás los que estais zumbadines???
No se sabe no, ¿quién sabe que piensa cada viandante de esos?
cada uno con sus cositas y sus soledades y sus reflexiones y quehaceres. Ahí está el mundo que lleva andando sólo millonee y milloneee de años.yo pensando en el mundo flotando en el espacio...¿acaso hay soledad más infinita que la que existe más allá de nuestro cielo?...uhhh se me va la pincita(aunque pinza a mi me gusta mas con zeta,PINZITA) con este post ¿¿¿eh???

Jajajaja un besito wapa!
Gracias por hacerme pensar un ratito!

Anónimo dijo...

Ahora no solo nos pasamos al lodo sin siquiera rozarnos, ya ni nos miramos, esto hasta nos incita a buscar a ver a quién encontramos en el camino....