20/3/12

Apasionadas aseveraciones

El viento que pasa por mi lado y me avanza de forma irrefrenable transmite un tierno hálito de cariño mientras susurra tu nombre entre las hojas de los árboles. Desde que llenas mi vida, del abrumador discurso del silencio no conozco ni una sílaba. La noche hurga en mi interior con su acerada daga hasta dejar al descubierto la médula de mis deseos y se encarga de transmitirlos a cada uno de los astros que destellan tus ojos. Mientras que los manjares terrenales se han quedado en nada yo me siento totalmente alimentada con tu idiosincrasia. A tu lado, nunca he experimentado ni un segundo de ansiedad, ni miedo por exponerme a contingencias imprevistas, eres paz, eres cariño, eres vida. Ya no me aterroriza la necesidad de tener que explicarme a mí misma, pues tu mano a través de la mía templa mi corazón. Contigo se acabó morir cada vez un poco por aquello de pasar de una soledad a otra para sentirme viva. Haces aflorar mis facultades latentes y entre ellas está la de amarte con la sosegada locura que te mereces. Ya no me es placentero ir a la deriva, si no esforzarme para que puedas estar orgullosa de mí. Desde que llegaste, has cambiado mi vida, ahora me hallo profusamente envuelta en tu amor.

1 comentario:

candela dijo...

Me encanta como escribes.

Besos