11/3/12

Sublime añoranza

Llevo dos días deseándote con todas mis fuerzas, bebiendo la imagen que de ti tengo archivada en mi alma y cerrando los ojos para no perder las sensaciones que tú me causas. Tu ausencia, esta vez, ha calado más hondo que nunca y llevo a flor de piel todo lo que me haces sentir. He lentificado mis gestos para colocar tu mirada entre ellos, he aminorado mis acciones recreándote a mi lado. Tumbadas en el sofá, las horas muertas y yo, hemos vivido una y otra vez el deseo de sentir tu piel sobre la mía, de robarte de imprevisto un beso, de acariciar tu piel, tu corazón y tu pelo, de perderme en tus ojos azules y de susurrarte al oído cuánto te quiero. Ni como, ni vivo, ni sueño, solo tengo ganas de ti, cuando no te tengo.

3 comentarios:

Blau dijo...

Dintel, justo hoy estoy regresando a mi casa, que sensación más intensa el que te añoren.

Besos

Mármara dijo...

Me place, y me complace, que haya recuperado su brazo y sus manos, además de su, antaño, perdida creatividad, Sra. Dintel.
He disfrutado mucho del paseo por su blog.
Confío en que se haya recuperado del trance de la (nefasta) experiencia de la resonancia magnétoca, y que los resultados le confirmen que su codo está completamente bien.
Reciba un cariñoso saludo, de ésta, que lo es,
Mármara

Sandra Sánchez dijo...

Preciosa añoranza la que describes.
;)